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Hebraica |
26 |
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SITAS |
54 |
| 15 |
D.
Gutman |
(5) |
15 |
Cimino
|
(6) |
| 14 |
Cuculiansky
|
(4) |
14 |
Bendini |
(6) |
| 13 |
Mark
(C) |
(5) |
13 |
Candia |
(6) |
| 12 |
Smud |
(4) |
12 |
Mazza
(C) |
(6) |
| 11 |
Safdie |
(6) |
11 |
Gutierrez |
(7) |
| 10 |
L.
Gutman |
(4) |
10 |
Indart |
(6) |
| 9 |
Sevitz |
(5) |
9 |
Saguir |
(7) |
| 8 |
Zandman |
(5) |
8 |
Gabielli |
(8) |
| 7 |
Stolovas |
(5) |
7 |
Rossi |
(7) |
| 6 |
Ostrovsky |
(5) |
6 |
Fabbi |
(7) |
| 5 |
Trosman |
(5) |
5 |
Agosti |
(7) |
| 4 |
Wainer |
(5) |
4 |
Massacessi |
(6) |
| 3 |
Elkan |
(5) |
3 |
Imparato |
(8) |
| 2 |
De
Hoffmann |
(4) |
2 |
Moyano |
(7) |
| 1 |
Choclín |
(4) |
1 |
De
Stoia |
(7) |
Entrenadores:
Grynspancholic-Ligato |
Entrenadores:
Gil Baez |
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Sitas era
Tyson. Y Hebraica Peter McNeeley. Aunque la cancha de
Pilar poco se pareciera al palacio de Las Vegas. A pesar
que unos jugaran por el pancho y la coca mientras los
otros cuentan dólares en cada trompada. Aunque en el
Sur, como siempre, esté tan lejos del Norte. SITAS era
el favorito. Y Hebraica el partenaire. Así de simple.
El comienzo se dio de la mano de los pronosticos. SITAS
manejo la pelota por la linea, se agrupó en un maul
cerca de los palos y despegó a Christian Rossi de la
formación para que aterrizara en el ingoal local y
encontrara la primera diferencia. Todo parecía andar
bien. Todo parecía caminar dentro de lo previsto. Sin
embargo Hebraica se sacó la careta de sparring y empezó
a tomar el control del juego. Trabajó por el eje
profundo y le puso presión al puntero justamente en el
terreno que más domina: los fijos. Así fue como los
locales encontraron la puerta del partido, no solo para
encontrar en el marcador sino también para pasar al
frente, a través de dos tries de Hernan Wainer y Carlos
Elkan (12-7). Era la hora de pobre McNeeley?
SITAS no se desesperó y siguió pensando en la formula
que tantos réditos le había dado. Otra vez por adentro.
Otra vez la coordinación en el empuje. Otra vez la
fuerza. Y llegó lo que tenía que llegar con un try de
scrum bien manejado por Fernando Gabrielli, un octavo que
juega cada vez mejor, desde la cola (12-12).
El complemento fue otro cuento. Un cuento mas emparentado
con eso del favorito y el partenaire. Por que SITAS sacó
ventajas muy rápido. Y por que la improvisada primera
linea de Hebraica empezó a perder peso en cada choque.
Ahí desiquilibraron los gordos y SHA empezó a caminar
constantemente para atras en cada formación. Las
distancias se fueron alargando y le permitieron a SITAS
intentar jugar con las manos, algo que no es común en el
equipo verde, pero que en esta oportunidad hizo con
bastante criterio, hasta redondear un marcador muy
abultado en la brecha.
Todo salió como se esperaba. Ganó el que tenía que
ganar y perdió el que tenía que perder. Al fin y al
cabo, aunque los mundos parezcan tan lejanos, todo se
resume en lo mismo. En Las Vegas y en Pilar las historias
tuvieron un punto y una banca. Más allá de los dólares
y los nombres.
Carlos Albertoni.
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