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SITAS |
27 |
|
La
Salle |
18 |
| 15 |
Cimino
|
(6) |
15 |
Milano |
(5) |
| 14 |
Dévoli |
(6) |
14 |
Garcia Culla |
(5) |
| 13 |
Candia |
(5) |
13 |
Cima |
(5) |
| 12 |
Gutierrez |
(5) |
12 |
Ceballos (C) |
(6) |
| 11 |
Bendini |
(6) |
11 |
Feres |
(5) |
| 10 |
Indart |
(5) |
10 |
Jones |
(6) |
| 9 |
Saguir
(C) |
(6) |
9 |
Arizaga |
(5) |
| 8 |
Gabrielli |
(5) |
8 |
Roldan |
(6) |
| 7 |
Fabbi |
(5) |
7 |
Cámpion |
(5) |
| 6 |
Biscione |
(6) |
6 |
Giorgiutti |
(6) |
| 5 |
Borelli |
(6) |
5 |
Cardoso |
(5) |
| 4 |
Massacessi |
(6) |
4 |
Mora |
(5) |
| 3 |
Silva |
(5) |
3 |
Amespil |
(6) |
| 2 |
Moyano |
(6) |
2 |
Bascarán |
(5) |
| 1 |
Imparato |
(6) |
1 |
Clemente |
(5) |
Entrenadores:
González-Cantamessa
Pardo |
Entrenadores:
De Carli-Murray |
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Era la tarde
indicada para escribir la ultimas lineas de un torneo de
Primera D que, a pesar de todo el esfuerzo puesto por los
participantes, surgía huerfano ante la falta de un
premio que motivara de alguna forma a aquellos hombres
que obtuvieran el primer puesto.
Las cartas ya estaban sobre la mesa. SITAS había tenido
el privilegio de coronarse campeón mientras La Salle
resignaba su condición de local para darle el marco
adecuado a lo que se suponía sería una fiesta. Así
estaban las cosas cuando se oyeron los primeros sonidos
de silbato y la pelota comenzó a sufrir los apretones de
manos que no querían dejar escapar la victoria, aunque
se tratase de la última fecha del campeonato.
Fuerza Parejas
Las formaciones nu fueron precisamente el lugar
donde ambos conjuntos se sacaron ventajas, ya que la
paridad de fuerzas a la hora de empujar trajo aparejado
que el balón fuese de un hombre a otro sin un destino de
peligro.
Claro que la tarde del sabado había sido hecha para el
festejo de SITAS, y éste no estaba demasiado seguro de
poder acceder a la gloria si se dejaba robar la guinda
dentro de su propio campo. Entonces llegó el momento de
la tan mentada presión, y los locales comenzaron a
hacerse fuertes en terreno rival con la intención de
trasladar el peligro al ingoal de esa visita molesta
llamada La Salle.
Lentamente el campeón comenzo a recoger los frutos de un
esforzado trabajo, tomando una considerable distancia en
el marcador y expresando claramente que la fiesta era
suya a pesar de la falta de hinchas o banderas que
recordaran la heroica gesta.
Festejo frustrado
Era hora de festejos, pero algunas manos fuera
de contexto se encargaron de arruinar en el final lo que
muchos habian soñado, dejando que la violencia y los
insultos se adueñaran de una tarde que no les
pertenecía.
Gustavo Garcia.
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